miércoles, 17 de marzo de 2010

Fobia


Debo confesar: Le tengo un miedo irracional a las gallinas. Sí, así como lo leen.
Dicen algunos en mi familia que una gallina cuando yo era muy chico me picó en el dedo. Yo no lo recuerdo, pero la realidad es que cuando tengo una gallina cerca me paralizo.
Mi gallinofobia (en verdad se la llama Fobia específica) es una cagada. Pero si hay un animal que para mi represente a Satán, es una gallina. Dicen que a Pablo Neruda le pasaba lo mismo.
Hoy en La Nación, hay una interesante nota sobre las fobias. La comparto con ustedes.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1244006

Y ustedes???

miércoles, 24 de febrero de 2010

Poema raro


Dedicado a Eugenia, la otra (no la del muro), sino la del sur. Los dos primeros versos me los dió ella. Se merece que yo le regale el resto.

Pegame como un hombre
Cogeme como una gran mujer
Taladrame como madera
Hacé nido en mí.

Abrime como cirujano
Coseme como costurera
Analizame como Freud
Hacé tuya mi voz.

Hablame como poeta
Vendeme como barato
Comprame en contrabando
Hacé un negocio de mi piel.

Gritame como fanático
Matame como asesino
Cortame como tijera
Hacé todo vos, en mi.

sábado, 13 de febrero de 2010

La foto de Sabina


El jueves pasado con algunos voluntarios del grupo de Neuquén pudimos colarnos tras el escenario del recital de Joaquín en esa ciudad. Uno de ellos trabajaba en la producción del show, y nos dejaron pasar.
Imaginen ustedes mi corazón. Literalmente se me salía. Me mando con la cámara en la mano y lo encaro a Joaquín... "Quiero una foto con vos".
Me dice "Mira, la verdad que foto conmigo tiene cualquiera. Ven que te tomo una con Antonio y Panchito... de esas no tiene nadie, joder".
Antonio y Panchito, los eternos acompañantes de Joaquín. Y bueno, el muy hijo de puta no se sacó la foto conmigo, pero me sacó la foto con ellos.
Maestros en el arte de ponerle música a la letra del sobervio Joaquín. Arriba la foto con los maestros, abajo la foto que le saqué desde la vaya del escenario... del lado de adentro digamos. (((negarme una foto a mi... quién se cree que es??? Sabina???)))




martes, 2 de febrero de 2010

Politicamente incorrecto


Deberé decir, por prudencia, que no soy yo quién para escribir algo cómo esto. ¿Qué me creo?
En éste escrito, leerán ustedes universales políticamente incorrectas que me estuvieron dando vuelta en la cabeza los últimos meses… Y que si no las digo, estallarán. Empecemos:

Los niños:
Los niños, entiéndase por niños cualquier ser casi humano menor de 5 años. Ellos deberían tener prohibido viajar con la gente en los micros, aviones, trenes, etc. Son insoportables, como sus padres, que de tanto escucharlos ya no los oyen, condenándonos a todos los que tuvimos la prudencia de no molestar con nuestra descendencia al resto de la humanidad, a aguantar los llantos, los gritos, las patadas en el asiento, los mocos, los caramelos pegoteados en tu pantalón donde apoyolamanoparanocaerse….
Pero acá, nadie está diciendo que no viajen, no señor… Lo que se recomienda, es que lo hagan en un trailer, o una buena jaula en la bodega, donde queden aislados el tiempo que dure el viaje, quizás, junto a sus padres. O, de última (también de primera andaría) una inyección que los duerma profundamente durante un día o dos.

Las personas mayores:
Entiéndase por personas mayores a los que cariñosamente a veces, y otras no tantas, llamamos “viejos”. Los viejos deben entender, cómo diría un amigo, que no tienen tiempo para hacer las cosas tan despacio como las hacen. O sea, ¡Se les está acabando la vida!! ¡Apúrense! Y no… ellos hacen todo más lento. Caminan lento, hablan lento, compran lento, son lentos en el cajero automáticos, en la almacén, en la cola del super (Dios… tardan horas en sacar una calabaza y un cuarto de picada del chango), en el banco, en las veredas, para subir del Bondi, para bajarlo… Son lentos. Y no les tengo bronca eh… todo lo contrario. Me dan ganas de sacudirlos y decirles que se apuren, que vivan los pocos años, meses, semanas, etc que le quedan haciendo miles de cosas… que a ese ritmo la muerte lo va a estar esperando cuando baje del colectivo. Pero no hay caso, cuando terminé de hablar ellos recién se dieron cuenta que les hablaba….

Los que tienen perros en departamentos:
Señoras y señores, tener un perro tipo ovejero, doberman o rottweiler en un departamento de dos ambientes es una atrocidad. ¿Ustedes no se dan cuenta que el bicho sufre? ¿Y cómo lo demuestra el pobre animal? LADRANDO.
Ladran a cualquier hora, y desesperadamente. Ladran hasta despertar a todos, ladran hasta que sus dueños los sacan a la vereda, ladran conjugando su ladrido con la acústica del edificio y parece que te ladrarán al lado. Ladran asustando a los chicos chicos (que tampoco deberían vivir en un dos ambientes) y los chicos lloran porque ellos ladran y los asustan, y todo se convierte en un llanto lastimoso, histérico, que desciende desde el 7C donde el rottweiler comenzó a ladrar hasta el 2 A que lo escuchó la nena de dos años que se atusta mutto mamá con el guau guau, y la nene llora, y el bicho ladra, y yo me despierto de mi siesta dominguera y empiezo a las puteadas. Bajo al palier y empiezo a apretar todos los botones de portero mandando a la mismísima mierda al que me atienda, tenga o no, chicos o perros.

Los chinos del super:
Lo mío no es racismo, ni xenofobia, ni nada por el estilo. Si comprara en un super de… pongamos por caso, franceses, y los tipos mirándome hablaran en francés entre ellos y se rieran como los hacen los chinos de mi super, también me re calentaría.
Es una falta de respeto al cliente lo que hacen. Vienen hablando en español, y de repente, se comentan algo irreproducible y empiezan las risas… Y yo me empiezo a maquinar cosas como por ejemplo “ mirá, el gordito se compró un salamín, y las anchoas a las que les cambiamos la fecha de vencimiento el año pasado…jajajaja… que boludo”.
Y ahí empiezo a planear la venganza… y de golpe y porrazo voy y le pido “hilo negro”. El chino me mira fijo… ¿hielo? Pregunta…. ¡No, hilo! (pero lo pronuncio mal, apropósito). “Hielo negro no, hilo negro…” y lo miro mal… y el chino comienza a incomodarse…. Y empieza a hacer señas a alguien que está reponiendo latas, seguramente el que más sabe español… y finalmente cuando el ayudante aclara la situación, pregunto el precio del hilo negro y me retiro sonriendo y sin comprarlo.
Llego a casa y me preparo el mejor sándwich de salamín y anchoas vencidas. ¿El sabor? Sabe a victoria.

También me molestan los que toman mate dulce, los que no tienen la delicadeza de dejar el baño en condiciones para el que viene detrás, los que escupen a cada rato, los borrachos mala onda, los trapito que cobran más de lo normal, los que hablan por celular en el subte, y algunos otros que comentaré o comentará quién escribió esto en otra ocasión.

jueves, 21 de enero de 2010

Ayer, Sabina


Ayer el más argentino de los españoles iluminó la bombonera.
Ayer el viejo de voz ronca, cómplice de tantas cosas, nos enamoró.
Ayer, una vez más, nos rendimos a los pies del flaco de Úbeda.
Pasaron muchas cosas, hubo reencuentros memorables…
Panchito y Diego, y la chica de piernas increíbles….
Ayer, Joaquín nos pidió emoción, y nos conmovió.
Los viejos temas, los vinagres y las rosas, se complotaron anoche.
Hubo gritos, llanto, risas y gargantas saturadas de pasión.
No olvidaremos, ni nosotros ni ellos, lo que pasó en esa cancha.
No perdonaremos esa lágrima hecha canción.
Ese rock and roll afónico y peninsular…
Ayer, debo admitirlo, amé a Sabina

viernes, 8 de enero de 2010

Bandidos Rurales 1


Hablar de bandidos rurales es entre otras cosas, hablar de nuestro pasado. De aquellos que sin voz, ni voto, formaron parte de nuestra historia.
León Gieco lo inmortalizó a todos ellos en una buena canción. En Medio-blog contaremos un poco de la historia de cada uno de ellos, en distintas entradas.
Empezaremos por Juan Bautista Bairoletto, que nació en Santa Fe el 11 de noviembre de 1894. Era el segundo de un matrimonio con seis hijos. Tiempo después, toda la familias e radicó en La Pampa, donde Juan Bautista conocería a los anarquistas de la época y según dicen, a todos los burdeles de la zona, y en ellos, a las mujeres.
Y cómo el amor no se puede explicar demasiado, Juan se enamoró perdidamente de una mujer, que a la vez, era pretendida por un gendarme llamado Elías Farache.
Farache y Juan se pelearon a sangre y muerte, el primero terminó con un balazo en el cuello. Y el segundo encarcelado hasta 1921. Al salir de prisión ya era todo un hombre…Fue asaltante de caminos, sosteniendo tiroteos con la policía de Castex y otras localidades de La Pampa y provincias vecinas. Era considerado el vengador de los sufrimientos de sus amigos y su figura de justiciero fuera de la ley hace que se vuelva popular, convirtiéndose en un mito.
Durante la década del 30 se lo acusaba de cualquier robo o delito que sucedía en La Pampa… Fue, durante años, el bandido rural más buscado de la Argentina. A comienzos de la década del 40 las fuerzas armadas deciden ponerle fin a esta historia, se organiza una cacería con tintes nacional, y finalmente, el 14 de septiembre de 1941, Juan Bautista en acorralado en la localidad de General Alvear, en Mendoza. Antes de ser muerte por la policía, Juan sacó su arma y se disparó. Cuentan que sus cazadores le gritaban mientras acribillaban su cuerpo “no te hagas el muerto”… Lo velaron en el Comité Demócrata de General Alvear.
A su funeral asistieron miles de personas llegadas desde La Pampa. Sus restos descansan en el cementerio de la localidad dónde murió, en un pequeño mausoleo levantado con las contribuciones de sus fieles. Concurren hombres y mujeres que ofrendan flores, crucifijos, placas y objetos diversos para pedirle que proteja sus familias, trabajo, salud, amor, etc.
Algunos devotos recorren de rodillas la distancia entre la entrada del cementerio y su tumba. Aún hoy, algunos pampeanos se ufanan de que sus abuelos hubieran "protegido" a Bairoletto.

miércoles, 6 de enero de 2010

Sin luz


Ayer la térmica llegó a 38 grados, y yo sin luz. Literalmente sin luz. Los muchachos de Edenor decidieron que mi barrio desde las 20 hs no tuviera luz, por lo tanto, no teníamos tele, radio, heladera, aire acondicionado (en 24 °, claro), ventilador, computadora, batidora, microondas (comí lechuga y zapallitos… la carne estaba freezada), licuadora, ascensor, etcétera.
Dentro de mi departamento la térmica era de unos 45° con suerte. Pensé, tontamente, que en un rato volvería la luz… las horas pasaba y nada. Entonces me puse firme y llamé a al 0800 EDENOR.
Luego de unos 25 minutos tratando de comunicarme, me atendió la fría voz de una grabación diciendo que deje mi reclamo, que todos los operadores estaban ocupados en ese momento…
A mi, me sonó así (Mirá gordito, en este momento no tenemos ganas de atenderte porque hace mucho calor, así que dejá tu reclamo en el contestador y no rompas las pelotas).
Yo transpiraba, me bañaba, transpiraba, me bañaba otra vez y volvía a transpirar. Salí al balcón a ver si soplaba algo de viento que me refresque, y por la ubicación de mi edificio, digamos que el viento me daba en la espalda, o sea, ni de cerca me llegaba. Intenté dormir, las sábanas se pegaban, sentía que me quedaba pegado al colchón en cada movimiento. Me apantallaba con una revista vieja, que me devolvía el mismo aire caliente que estaba en todos lados. Las horas pasaban y yo no lograba dormir.
A las 4 de la mañana, luego de resignarme a no dormir, la luz volvió. Y con ella, el fresco, el ascensor, la tele, la radio, la licuadora, la batidora, la heladera, el microondas…
Ahora sí, volvía el mundo. Ahora sí iba a poder dormir. Lo hice, con una extraña sensación de triunfo. Me dormí pensando que fue “Mi llamada”, la que arregló todo.
Me desperté tres horas después, sin luz otra vez, y sintiéndome un pelotudo.