lunes, 20 de septiembre de 2010

Las ganas de escribir

Tengo ganas de escribir un cuento corto, o largo, no lo sé. Pero no me viene el tema. Necesito de su invalorable ayuda para elegir uno o dos disparadores. Tiren temas.... después vemos qué sale.

martes, 8 de junio de 2010

El licor que aturde

Las letras de los tangos me conmueven. Algunas en especial me ponen la piel de gallina... Ni hablar si encima, la interpretación es gloriosa.
Para aquellos que crean que el tango es un paño de lágrimas de putas y cornudos, les sugiero que lean, como si de un poema se tratara, letras de tangos.
Obras maestras escritas por maestros como Homero Manzi, Homero Expósito, Discépolo, Lenzi, Cátulo Castillo, Le Pera... por nombrar sólo a algunos de los poetas del lunfardo nacional, son joyitas, si uno sabe leer entre líneas.
Dedíquenle unos minutos a ésta letra de "La última curda"... y escuchen la versión que hace el Polaco de ella... ¡Mi Dios!


Lastima, bandoneón,
mi corazon
tu ronca maldición maleva...
Tu lágrima de ron
me lleva
hasta el hondo bajo fondo
donde el barro se subleva.
¡Ya sé, no me digás! ¡Tenés razón!
La vida es una herida absurda,
y es todo tan fugaz
que es una curda, ¡nada más!
mi confesión.

Contame tu condena,
decime tu fracaso,
¿no ves la pena
que me ha herido?
Y hablame simplemente
de aquel amor ausente
tras un retazo del olvido.
¡Ya sé que te lastimo!
¡Ya se que te hago daño
llorando mi sermón de vino!

Pero es el viejo amor
que tiembla, bandoneón,
y busca en el licor que aturde,
la curda que al final
termine la función
corriéndole un telón al corazón.
Un poco de recuerdo y sinsabor
gotea tu rezongo lerdo.
Marea tu licor y arrea
la tropilla de la zurda
al volcar la última curda.
Cerrame el ventanal
que arrastra el sol
su lento caracol de sueño,
¿no ves que vengo de un país
que está de olvido, siempre gris,
tras el alcohol?...

Música: Aníbal Troilo Letra: Cátulo Castillo

Link para el video: http://www.youtube.com/watch?v=9aVRy-uAWEY



miércoles, 2 de junio de 2010

La vagina argentina


Hoy en el colectivo 39, volviendo a casa, sentadas atrás mio una madre con su pequeña hija...
y de pronto : ¿Má... de dónde naciste vos? pregunta la nena.
Estiré el cogote, paré la oreja y me dispuse a escuchar la explicación de la madre...
Madre: ¿Cómo de dónde nací? ¡De Argentina! Igual que vos.
La nena dejó de preguntar... la madre de explicar. La señora, evidentemente no entendió la pregunta. O la entendió demasiado bien.
La Argentina sin dudas es ante todo, una gran vagina. Por ese enorme hoyo, salieron muchas cosas que nos hacen tan nosotros.
Salieron los grandes: Mariano Moreno, San Martín, Belgrano, Castelli, Perón y Evita, Don Ricardo, Jauretche, El Diego, Mercedes Sosa, Sandro, Castello, Ginzburg, José de Zer, Tanguito, Charly, Fito ,Perez Esquivel, El Flaco, El Indio, Jorge Luis, Cortazar, Isidoro Cañones, Patoruzú, Gonza Strano, Namuncurá, La Su, León, La Gra, Lazlo Biro, El Polaco, El Che, Roberto Galán, y tantos otros....
Y también, de esta enorme vagina, salieron : Galtieri, Roca, Rivadavia, Tinelli, los Macri, mi maestra de tercer grado, Cecilia Pando, la diputada Cynthia Hotton, Videla, y tantos otros...
La madre lo tenía en claro, ella también nació de la vagina argentina. Una vagina generosa, de plata dulce, de inflación, de caserolas, campo violento, cortes de ruta, hambre, pizza con champagne, bailes por un sandwich, sojera, xenofóbica, radiante, saqueada, solidaria, llorona, granero del mundo, muda, sorda y ciega, enorme, capáz, rapáz, rockera, sencilla y compleja.
Todos somos hijos de la gran vagina, aunque a algunos, los sacaron con forceps...

miércoles, 26 de mayo de 2010

El final de Lost


¿Qué?¿Cómo?¿Qué hacía en la iglesia Penélope?¿Y el avión que salió de la isla dónde llegó?
Yo les doy la respuesta: Ni la más puta idea. Pero eso es lo que siempre me atrapó de Lost. No tener ni la más puta idea de qué iba la cosa en realidad (o en realidad alternativa).
El domingo terminó lo que sin dudas fue una de las mejores producciones para televisión que se hicieron en los últimos años. Sin importar demasiado aquí los niveles de audiencia, la cosa era simple. Entrabas a un lugar donde no conocías a nadie, hablabas de Lost, y terminabas en un grupete que tiraba teorías, conspiraciones, conclusiones apresuradas, y filosofías baratas; dejando de lado, al otro lado del mundo a los que no veían la serie. ¡Pobres! Te podías pasar horas discutiendo sobre Lost.
Debo admitir que será dificil encontrar otra serie que logre comprarme de esa manera.
¿Y qué decir sobre el final? No lo sé.... escucho (leo) opiniones.

jueves, 8 de abril de 2010

Elegía


Es difícil perder un amigo, más aún cuando se nos va joven. Yo perdí hace años el que supo ser uno de mis mejores amigos, “el mendi”, tenía 20 años cuando murió. Fue por aquél entonces donde angustiado, buscaba en canciones, poemas, escritos, películas los colchones dónde dejarme caer. Me dolía el alma. Mendi era mi hermano de la vida.
En aquella búsqueda, me encontré con la historia de Ramón Sijé, un escritor español nacido en Orihuela, Alicante. Ramón se llamaba en verdad José Ramón Marín Gutiérrez, y tenía 22 años cuando murió de una septicemia generalizada, tras varios días de agonía en cama.
Ramón tenía también un amigo hermano, Miguel Hernandez. Fue en los poemas de Miguel que me identifiqué hasta llorar. Fue con su “Elegía” donde me dejé caer ante cada párrafo.
Serrat, le pone música al dolor de Miguel. Comparto con ustedes el poema y el tema.
Y por favor… no se me mueran.

"Elegía"

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
a quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
dis ndo tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

Miguel Hernández


martes, 23 de marzo de 2010

Tres canciones

Hablar de falta de memoria de los pueblos es más de lo mismo, porque no aprendemos. Hablar de desapariciones es figurita repetida y dolorosa, porque no aprendemos.
Hablar de golpes siniestros, terrorismo de estado, la junta y todo eso es aburrido, porque no aprendemos.
Acá, tres canciones que nos deben ayudar a aprender. De una puta vez y para siempre.







Los links, por las dudas vio...
http://www.youtube.com/watch?v=UILQU0VEWII
http://www.youtube.com/watch?v=9JeJS5FtGCw
http://www.youtube.com/watch?v=OnNjJr5llTc

miércoles, 17 de marzo de 2010

Fobia


Debo confesar: Le tengo un miedo irracional a las gallinas. Sí, así como lo leen.
Dicen algunos en mi familia que una gallina cuando yo era muy chico me picó en el dedo. Yo no lo recuerdo, pero la realidad es que cuando tengo una gallina cerca me paralizo.
Mi gallinofobia (en verdad se la llama Fobia específica) es una cagada. Pero si hay un animal que para mi represente a Satán, es una gallina. Dicen que a Pablo Neruda le pasaba lo mismo.
Hoy en La Nación, hay una interesante nota sobre las fobias. La comparto con ustedes.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1244006

Y ustedes???